Los memes y su relación con la genética

Memes y genética

El mundo digital trajo un nuevo vocabulario. Uno de los términos más frecuentes es meme, que se refiere a textos, imágenes o videos chistosos que resaltan, exageran o imitan características de la cultura popular y son compartidos masivamente entre usuarios. Estos son una forma de protestar con humor o de mostrar desacuerdos respecto a situaciones que suscitan debate. Una vez empiezan a circular por la red, su autoría y procedencia se vuelven imposibles de establecer. 

La palabra meme tiene relación con la genética. Los genes transfieren señales biológicas de un ser vivo a otro, se multiplican y van cambiando con el tiempo. Los memes tienen una función similar, pero transmiten contenido cultural entre personas. Son pequeñas dosis de información que pasan de un individuo a otro en forma de hábitos, expresiones o comportamientos. Todo lo que conforma una sociedad, como la manera de hablar, el arte, las normas, el entretenimiento y las capacidades tiene que ver con los memes. Esa comunicación de costumbres y saberes se da espontáneamente por medio del ejemplo, la educación o la repetición de conductas en una comunidad. Los memes, entendidos como los aspectos que caracterizan una cultura, se conservan después de varias generaciones. 

En internet, los memes son un reflejo jocoso del entorno social en que se producen. Sus significados cambian permanentemente y se adaptan a diversos contextos, pues algo característico del mundo digital es que los usuarios interpretan la información y la realidad misma según su mirada subjetiva. Además, los memes suponen propagación y requieren ingenio y asertividad en la comunicación, por lo que sus creadores deben tener ciertas condiciones. Unas son las habilidades para acceder a información, entenderla, resumirla, editarla y compartirla. Otras son los conocimientos sobre hechos, noticias y el uso adecuado del lenguaje. Y también están las actitudes para hacer crítica con creatividad y respeto sobre lo que pasa en la sociedad. 

Varios aspectos hacen que un meme se vuelva viral. El primero es la libertad que tienen los usuarios para diseñar, publicar y darles sentido a sus creaciones. El segundo es la diversidad de datos, imágenes y significados de la información que circulan por internet. El tercero es la rapidez para compartir textos, imágenes y videos. El cuarto es la facilidad de cambiar los contenidos. Y el quinto es la posibilidad que tienen los usuarios de enviarse memes de una lado a otro sin obedecer a ningún orden. 

Los memes en internet no son solamente un reflejo de la cultura, sino una forma de protestar con humor. Su carácter generalmente gráfico reta el predominio que durante siglos han tenido el texto y el idioma como formas auténticas de comunicación. Esto es posible gracias a los medios digitales, que privilegian las interacciones a partir de nuevos códigos y símbolos que puedan tener en común los usuarios. 

Referencia 

Arango Pinto, L. G. (2015). Una aproximación al fenómeno de los memes en Internet: claves para su comprensión y su posible integración pedagógica. Comunicação, Mídia e Consumo, Vol. 12, pp. 109-131.

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